Flacidez: No deberías ignorar lo que se dice sobre la flacidez.

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Flacidez

Lo más probable es que hayas oído hablar de la flacidez en algún momento de tu vida, aunque es una palabra frecuente, muchos no saben con profundidad el tema. Tranquilo, si eres de los que no conocen muy bien el tema, yo te diré lo que debes saber, y si ya sabes del tema, sigue leyendo el artículo que quizás se te haya escapado un detalle. 

Primeramente debo aclarar que no es un sólo tipo de flacidez, muchas personas piensan que sí ya que sólo se habla de una, la flacidez cutánea, ya que es más visible porque se trata de nuestra piel. Por otro lado tenemos la flacidez muscular, este tipo de flacidez aunque es muy diferente al otro, puede estar presente al mismo tiempo (y es muy común esto). 

La flacidez, junto con la celulitis y la grasa localizada, suponen los problemas estéticos más comunes y que más nos preocupan a medida que cumplimos años. 

¿Por qué son tan diferentes?

En la flacidez cutánea existe un problema con respecto a dos proteínas encargadas de mantener la firmeza en la dermis y epidermis, el colágeno y la elastina, dicho problema puede ser por disminución o debilidad. 

En cambio en la flacidez muscular los músculos de determinadas zonas pierden tonicidad y firmeza, si bien puede afectar a todo el cuerpo, existen sectores propensos que son donde se acumula más grasa (abdomen, brazos, muslos, glúteos, pechos y espalda). Cuando son afectados adquieren una consistencia blanda por lo que al moverse parecen de gelatina y predisponen a la aparición de celulitis.

Por lo tanto, las causas y el tratamiento es diferente en cada una de ellas.

Causas de la Flacidez

En la flacidez cutánea, la pérdida de la elastina y colágeno se puede ir produciendo de manera gradual con el paso del tiempo, pero también existen factores que pueden acelerar esta disminución, y también pueden debilitar su estructura, como en las pérdidas bruscas de peso, una exposición reiterada al sol sin protección solar, una mala alimentación, entre otros motivos. 

En el caso de la flacidez muscular, aunque puede tener la misma causa que la flacidez cutánea (edad, herencia), tiene una mayor aparición debido a la vida sedentaria, a la mala alimentación (baja ingesta proteica), y algunos otros factores. Esta flacidez muscular es más notoria en los casos donde se aumenta el volumen de la masa muscular y luego se deja de ejercitar aquel músculo ya que lógicamente tendremos un músculo más grande y un cambio en él será mucho más visible. Aquellos que entrenan sus músculos con ejercicios de resistencia (corredores, futbolistas, etc), tienen sus músculos compuestos mayormente de fibras rojas (tipo 1) que no son de gran volumen, lo cual hace que la flacidez muscular sea menos evidente. 

Tratamiento de la Flacidez

El tratamiento difiere mucho en los dos tipos de flacidez.

La flacidez cutánea es mucho más difícil de tratar, toma mucho tiempo y algunas veces no logramos obtener lo que deseamos, es por eso que debemos preocuparnos e intentar prevenirla. Algunos tratamientos son:

Cremas tonificantes: Si bien no producen milagros ni la erradica definitivamente, su buen uso trae para los pacientes buenos resultados.

Hilos tensores corporales: Tratamiento novedoso específico para combatir la flacidez corporal de zonas como antebrazos, abdomen y cuello. Consiste en unos hilos tensores que, insertados en la dermis, generan una fibrosis a su alrededor, induciendo el autolifting biológico.  

Radiofrecuencia: Produce un calentamiento profundo que afecta la piel y el tejido graso subcutáneo, favoreciendo el drenaje linfático y la disminución de los líquidos y toxinas.

Mesoterapia corporal: es un tratamiento que se aplica mediante micro-inyecciones muy superficiales para la prevención del envejecimiento, para mejorar las arrugas y la flacidez, y para conseguir la revitalización global.

En el caso de la flacidez muscular, el tratamiento consiste en una buena alimentación (debemos estar atentos con la proteína), y ejercitarse, también se puede combinar con electroestimulación, pero lo más efectivo es tener una vida activa y hacer ejercicio. 

Prevención de la Flacidez

En la mayoría de los casos se puede prevenir la flacidez corporal, no es algo tedioso intentar prevenirla, gran parte de los casos de flacidez ocurren porque dejamos de lado ese tema y hacemos todo lo contrario por un largo periodo de tiempo. Podríamos modificar pequeñas cosas, o agregar otras, como por ejemplo: caminar, realizar ejercicios que involucren diferentes músculos (como los burpees), reemplazar algunos alimentos por otros más saludables, comprar algún suplemento, etc. 

Recuerda que no es un sacrificio de otro mundo, con algunos simples detalles que no necesariamente deben estar presentes todos los días, podemos prevenir la flacidez corporal.

Un dato muy importante ¡Beber suficiente agua! 

Un estudio publicado en Clinical, Cosmetic and Investigational Dermatology concluyó que mayores aportes de agua en la dieta podrían impactar positivamente la fisiología normal de la piel. Estar hidratado no sólo te ayuda con la flacidez corporal, sino también con otros problemas de piel y músculo que podrían convivir perfectamente con la flacidez.

Y tú, ¿qué haces para prevenir la flacidez? 

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